Declaración de principios de la International Third Position (I.T.P)
La Tercera Posición Internacional es una visión del mundo de inspiración espiritual, que rechaza el principio del mundo moderno según el cual todos los pueblos y culturas están condenadas para siempre a elegir entre la Izquierda y la Derecha, el Socialismo y el Capitalismo. Basado en un profundo conocimiento de la naturaleza humana y sus intereses, la Tercera Posición no busca un centrismo inviable sino un modo de Pensamiento y Acción que transcienda de manera efectiva los estériles odios del mundo moderno. La Tercera Posición, por lo tanto, es el credo político del siglo veintiuno.
1. PRIMACÍA DEL ESPIRITU
Es una parte integral de nuestra tradición política que el Hombre es evidentemente una unión de Espíritu y Materia, y que la primacía la tiene aquel. Sin una profunda revolución espiritual - un método de purificación y mejora llevado a cabo por el individuo a lo largo de toda su vida - nuestros militantes no se diferenciarían en su esencia de los degenerados que han dado vida a los horrores del mundo moderno y que han actuado según una concepción de la vida y la historia puramente materialista. Es la creencia de la Tercera Posición que la Revolución Nacional a nivel mundial sólo puede ser conseguida mediante la creación de un Hombre Nuevo, un militante que practica lo que propugna. Dicho Hombre nuevo debe personificar nuestro ideal de modo que él mismo sea la más alta forma de propaganda para la Tercera Posición en la comunidad en la que vive y trabaja. Es asimismo la creencia de la Tercera Posición que el esplendor de Europa, desde los puntos de vista histórico y cultural, tiene sus raíces en la doctrina y la práctica de la Fe Cristiana. Por lo tanto, si Europa ha de retomar su sentido del destino y de su misión, habrá de volver sincera y completamente a la Fe. Con la evolución de las cualidades espirituales de cada individuo, Europa marchará hacia un Nuevo Imperio.
2. EL ORDEN MORAL
Puesto que la degeneración del mundo moderno está basada en la inmoralidad y la
amoralidad, es evidente que un mundo regenerado sólo podrá ser construido sobre
las bases de un orden moral y de unas normas de vida cristianas. La Tercera
Posición cree que es vital que la gente entienda que, contrariamente a lo
difundido por la propaganda de los medios de comunicación de masas de la
sociedad contemporánea, existe lo correcto y lo incorrecto, la verdad y la
falsedad, el bien y el mal en nuestro mundo, y no una igualdad entre las
opiniones y las opciones, como los materialistas reclaman. El orden moral, para
que tenga un significado real, esta fundado necesariamente sobre el inmutable
principio de que sólo la Verdad tiene derechos. Dado que la familia es el
elemento primario y centro de toda sociedad sana, se deduce que su fortaleza y
unidad son esenciales para la estabilidad, felicidad y desarrollo de la nación
en todos sus aspectos, tanto materiales como espirituales. Por esta razón la
Tercera Posición se opone a cualquier acción dirigida a restringir, minar o
destruir la vida familiar en cualquier modo. Es más, creemos que las sociedades
sanas y las familias numerosas van de la mano; por consiguiente, creemos que el
Estado tiene que hacer todo lo que en su mano esté para hacer de las familias
numerosas una norma en nuestra sociedad. La Tercera Posición declara que se
opone frontalmente a la legalización del aborto, el control artificial del
nacimiento, la eutanasia, el divorcio, la homosexualidad, la experimentación
genética con seres humanos en cualquier edad y la vivisección, por contravenir
la ley de Dios y la verdad objetiva de la manera más aberrante. La Tercera
Posición asimismo afirma que para que este orden moral llegue a tener existencia
es vital que la juventud y las futuras generaciones sean instruidas no solamente
mediante la acumulación de conocimientos, sino también en el camino del
sacrificio y la perfección espiritual, que forman individuos virtuosos y
honorables. De este modo formaremos un pueblo cualitativamente superior en todos
los aspectos a las hordas cada día más deshumanizadas que la actual "educación"
crea deliberadamente.
3. OPOSICION AL MATERIALISMO
La Revolución Francesa de 1789 fue el primer evento que sacó a la escena mundial
el materialismo filosófico. A lo largo de los dos siglos siguientes la fuerza
del naturalismo organizado en todas sus formas - es decir, la tendencia
sistemática a negar en la teoría y en la práctica la realidad del alma y
espíritu - ha crecido continuamente hasta el punto de que hoy amenaza con
abarcar el mundo entero. El materialismo en su guerra contra el espíritu ha
adoptado muchas formas; algunas han proclamado sus objetivos con gran astucia,
mientras que otras lo han hecho con una alarmante falta de la misma, pero todas
han colaborado en mayor o menor medida a la creciente miseria de la Humanidad.
Las formas que más daño han hecho en nuestro tiempo son: la Masonería, el
Liberalismo, el Nihilismo, el Capitalismo, el Socialismo, el Marxismo, el
Imperialismo, el Anarquismo, el Modernismo y el New Age. Todos estos credos,
materialistas en su base, son filosóficamente erróneos y desacreditados en la
práctica. Por lo tanto, la Tercera Posición los condena sin reservas y afirma
que la oposición a cualquier forma de materialismo es esencial para la ideología
de la Tercera Posición.
4. SIONISMO Y PUEBLO PALESTINO
El sionismo como movimiento políticamente organizado tiene poco más de un siglo
de edad, y en ese tiempo ha construido una estructura de poder de proporciones
colosales que amenaza al mundo entero. Esta estructura incluye no solamente el
ilegal régimen israelí, establecido en la tierra robada a los palestinos, sino
también las bases de poder que los sionistas han construido en las esferas
políticas, económicas y mediáticas, especialmente en los Estados Unidos y
Europa. No es necesario decir que esta estructura existe para servir y extender
los intereses de la judería internacional, y esto sólo puede ser llevado a
efecto a expensas de las poblaciones autóctonas que han perdido el control de
sus Estados ante este credo discriminatorio. En Palestina el control sionista ha
adoptado una forma brutal y explícita, mientras que en Occidente ha tendido a
ser mucho más sutil en sus métodos; pero, sean cuales fueren los métodos, el
resultado es el mismo. Mientras el coloso sionista exista nuestras naciones
verán negado su derecho a la autodeterminación nacional. Es ésta una situación
intolerable que no puede ser aceptada sin oposición por los que buscan la
libertad nacional y la justicia social. La Tercera Posición afirma que se opone
resueltamente al imperialismo político, económico y territorial del movimiento
sionista, y proclama que todos los pueblos tienen el derecho a determinar su
destino sin ser molestados, directa o indirectamente, por el poder sionista. La
Tercera Posición asimismo rechaza el Estado marioneta de Arafat, que ha sido
establecido según el interés de los poderes que se encuentran detrás del Nuevo
Orden Mundial, puesto que su existencia niega las legítimas aspiraciones del
Movimiento Nacional Palestino: que la totalidad de Palestina sea gobernada por
sus verdaderos habitantes, los palestinos. Cualquier tratado, cualquier maniobra
política que niegue este principio en su integridad es necesariamente injusto y
debe ser combatido por todos aquellos que buscan la verdadera paz y la justicia.
5. EL IDEAL DEL GOBIERNO POPULAR
Es una idea central de la Tercera Posición que la armonía y la paz en las
naciones y entre ellas sólo pueden ser verdaderamente conseguidas si cada nación
intenta construir una unidad esencial que transcienda intereses creados o
sectoriales. Por demasiado tiempo el destino de las naciones ha sido el juguete
de partidos políticos corruptos, poderes fácticos y tiranos; es ahora más
urgente que nunca el que la integridad material y espiritual de la nación y la
cultura se hagan efectivas. Es la opinión de la Tercera Posición que esta vital
unidad sólo puede ser conseguida a través de la realización de un amplio
programa de descentralización, especialmente en la esfera política, donde el
poder sigue centralizándose cada vez más. A este programa de descentralización
política lo llamamos Gobierno popular. En esencia se trata de un sistema de
autogobierno del pueblo que arranca en el nivel de la unidad social viable más
pequeña, y se extiende a través de una serie de estructuras orgánicamente
relacionadas hasta el nivel nacional. Se trata, pues, de la participación
directa de la totalidad de la población adulta en el proceso de toma de
decisiones - locales, regionales y nacionales - y obtiene su fuerza del hecho de
que el pueblo en su totalidad expresa sus necesidades y las ve realizadas a
través de delegados apropiadamente designados. En todo caso, el pueblo ha de
actuar en el contexto del orden moral si sus deseos han de ser válidos; es
decir, el pueblo no crea la verdad mediante el voto sino que sus acciones
políticas deben ser conformes a la verdad objetiva. Si esto no fuese así nos
encontraríamos ante un necio mayoritarismo debido al cual la verdad podría
variar de un día a otro según el estado de ánimo de la gente. Más allá del
individuo, existirán dos instituciones en cuya labor se incluirá la defensa de
los derechos de la Verdad. En primer lugar, el Estado, considerado no
simplemente como una entidad económica, sino también como poseedor de poderes y
deberes políticos y sociales. La Tercera Posición afirma que toda sociedad sana
está construida sobre el reconocimiento de la Ley de Dios y los derechos de la
Verdad, y no sobre las constituciones civiles y declaraciones de derechos que
nos han sido impuestas por intereses creados con el objetivo de promover el
liberalismo y el relativismo. Está previsto que la enunciación nítida de los
principios morales por la iglesia asistirá al ciudadano en sus actividades
diarias, para el beneficio de la iglesia, la sociedad y el individuo.
6. DIVERSIDAD RACIAL Y CULTURAL
Que el género humano está compuesto por un conjunto de razas y culturas
diferentes es una cuestión de simple sentido común, y sin embargo increíblemente
hay quienes querrían destruir toda esta riqueza y diversidad para sustituirlas
por una masa desarraigada, sin identidad ni historia. En semejante mundo de
pesadilla las palabras Raza, Nación y Cultura dejarían de tener sentido alguno.
En otras palabras, este multiculturalismo forzado está intentando destruir la
base en la que todos los pueblos tienen sus raíces, su identidad, su ser. La
Tercera Posición se opone a todo intento de imposición de esta inhumana
uniformidad, ya sea impuesta mediante sibilina propaganda televisiva o a punta
de pistola. La Tercera Posición insiste en que es tanto saludable como
divinamente ordenado el que el hombre sienta un amor genuino y una preferencia
por su propia estirpe; asimismo insiste en que este saludable instinto debe ser
complementado con un sincero respeto por aquellos de razas y culturas distintas
que actúen según el mismo principio. Como consecuencia, la Tercera Posición
apoya la idea de Separatismo Racial en el cual los diferentes pueblos y culturas
cooperen en una atmósfera de respeto y entendimiento para su mutuo beneficio,
preservándose mutuamente de caer en el abismo del multirracialismo. En la lucha
por la conservación de la diversidad humana, la reinstalación de las razas en
sus países de origen jugará un papel esencial y colaborará de manera directa en
la construcción de un mundo más pacífico.
7. CONSERVACIÓN DEL MEDIO AMBIENTE
Todo individuo sano, en cualquier parte del mundo, desea vivir en un medio
ambiente tanto hermoso como saludable. Dado que la militancia de la Tercera
Posición se compone cada día en mayor medida de gente de todo el mundo, su
consecuencia es que es su labor asegurar que todas las naciones y culturas
trabajen en la preservación de la belleza y el equilibrio del mundo que todos
compartimos para nuestro común beneficio. Sin embargo, este deseo no necesita de
la creación de todopoderosos cuerpos policíacos globales - como los ecofanáticos
y partidarios del New Age propugnan - sino de la instauración de un
entendimiento real y sincero entre las naciones sobre las necesidades de todos.
La flora, la fauna y las grandes vías acuáticas del mundo existen en una
relación compleja y dinámica, una relación que permite a la Humanidad vivir y
desarrollarse. Es el interés de todos conservar esta relación creadora de vida.
Por esta razón la Tercera Posición afirma que actuará firmemente para impedir la
destrucción de nuestro común hogar, ya sea a causa de la avidez del Capitalismo;
la manía por la industrialización del Socialismo; la rapacidad de las entidades
financieras internacionales; o nuestros eventuales señores del Nuevo Orden
Mundial. El Hombre tiene la primacía sobre la naturaleza por derecho divino,
pero esa primacía exige la administración, el ahorro y el legado a las
generaciones futuras de un mundo mejor que el que se heredó. La Tercera Posición
opina que en un orden social sano ha de guardarse un equilibrio entre el campo y
la ciudad. Evidentemente la vida en el campo es con gran diferencia la más sana,
puesto que posee todo lo que es esencial para la vida, pero esto no impide que
sea asimismo necesario un complementario urbanismo, a base de pueblos, mercados,
centros de investigación tecnológica no contaminantes, industria ligera e
instituciones de investigación, que aportan un beneficio importante y útil a la
existencia humana. Este equilibrio entre el campo y la ciudad es básico para la
visión de la Tercera Posición, puesto que determina directa o indirectamente
muchas otras de nuestras posturas.
8. LA AMENAZA DE LA FINANZA
Nadie en su juicio puede negar seriamente que el dinero, el deseo y la lucha por
el mismo, domina el mundo moderno en un grado desconocido hasta nuestros días.
No sólo eso, sino que el mismo derecho a la existencia de los individuos, las
familias, las comunidades, las regiones, las naciones y las culturas está
condicionado por una supuesta viabilidad económica, como si el dinero fuese el
único parámetro de importancia para todas las cuestiones cruciales de la vida.
En otras palabras: el dinero, que originariamente no fue otra cosa que un útil
medio para facilitar la vida en una sociedad cada día más compleja, ha llegado a
ser el juez de todas las cosas en la vida y en la sociedad. Semejante perversión
del orden natural ha provocado, lógicamente, miseria y horror en una escala
grotesca: guerras cínicamente provocadas; hambrunas; contaminación; genocidio;
pobreza; manipulación social; consumismo ciego; suicidio juvenil; alcoholismo;
familias desintegradas. La Tercera Posición afirma que el dinero no es otra cosa
que un instrumento del Hombre y la sociedad, un instrumento que ha de ser
obligado a trabajar para el beneficio de todos, tanto en como entre las
naciones. Asimismo afirma que, puesto que el sistema bancario actual está
practicando la usura más refinada jamás conocida, dicho sistema ha de ser
combatido y sustituido por un sistema bancario social basado en dinero efectivo.
Como resultado, toda deuda, ya sea doméstica, nacional o internacional, que
tenga su origen en la usura será cancelada sin compensación, y los banqueros
serán obligados a restituir el producto a sus infortunadas víctimas. La Tercera
Posición afirma que la finanza internacional es uno de los más grandes males del
mundo moderno y que, por lo tanto, es intrínsecamente hostil al programa de la
Tercera Posición.
9. UNA TERCERA POSICIÓN SOBRE LA PROPIEDAD
La Tercera Posición opina que hay un tipo de propiedad - en la industria, en la
agricultura, en el círculo doméstico - que va mucho más allá de la concentración
inhumana e injusta que han creado tanto el Capitalismo como el Socialismo, la
cual, aparte de ser eminentemente práctica es perfectamente natural y acorde con
la naturaleza humana. En el mundo anglosajón esta doctrina es conocida con el
nombre de Distributismo, una alternativa ideada por los escritores ingleses
Hilaire Belloc y G. K. Chesterton. Esta forma de propiedad se encuadra en una
economía descentralizada hasta la unidad viable más pequeña, lo que da como
resultado una pléyade de cooperativas de servicios y de producción, pequeños
negocios y comercios, estructuras gremiales, asociaciones artesanales, pequeñas
compañías, empresas y granjas familiares. Es un modelo de propiedad que promueve
la iniciativa individual y la creatividad, y sólo lo consigue en el ámbito del
bien común. Es la conjunción natural de la libertad individual y la justicia
social. Dado el total fracaso del Socialismo y su antinatural burocracia e
ineficiencia, y dada la explotación y las inmensas desigualdades que resultan
del libre mercado capitalista, es evidente que el Distributismo será el credo
socioeconómico del siglo veintiuno.
10. REVOLUCION NACIONAL MUNDIAL
Puesto que la Tercera Posición persigue construir un nuevo orden social,
reconoce que todos los pueblos y culturas que se adhieran a los principios
fundamentales de la Tercera Posición deben trabajar juntos en un clima de mutua
confianza y apoyo. Puesto que el triunfo de la revolución nacional en una parte
del mundo es una victoria para todos, cada afiliado debe estar preparado para
prestar apoyo moral, técnico o financiero en la medida de sus posibilidades, en
cualquier eventual situación revolucionaria en cualquier país. El chauvinismo en
un tiempo en el que la ideología unmundista se acerca a su victoria total, es la
negación completa de todo lo que profesamos, por lo que es vigorosamente
condenado por la Tercera Posición.
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