|
|
|
«Al principio de este siglo, Francia era para las naciones un magnífico espectáculo. Un hombre la llenaba entonces y la hacía tan grande que ella llenaba Europa.. Ese hombre, salido de la sombra, había alcanzado en pocos años, la más alta realeza que quizás jamás haya asombrado a la historia. Una revolución lo había engendrado, un pueblo lo había escogido, un Papa lo había coronado. Cada año, él alejaba las fronteras de su Imperio... Había borrado los Alpes como Carlomagno y los Pirineos como Luis XIV ; había construido su Estado en el centro de Europa como una ciudadela, dándole por bastiones y por fortificaciones avanzadas diez monarquías que él había hecho entrar a la vez dentro de su Imperio y dentro de su familia. Todo en este hombre era desmesurado y espléndido. Él estaba por encima de Europa como una visión extraordinaria.» Víctor Hugo, Discurso a la Academia Francesa el 3 de junio de 1841. Hugo,
Víctor Su primer contacto con el mundo editorial se produce a través de la revista "Le Consérvateur littéraire", donde publica sus primeros trabajos en forma de versos. En 1822 edita "Odas" y seis años después "Baladas", dos libros de poemas de estilo neoclásico. Mucho más modernista y acorde con las modas que se imponen resulta "Orientales", una obra escrita en 1829 y enmarcada en un ambiente exótico y sensual. Con este trabajo y otros como "Las hojas de otoño", "Los cantos de crepúsculo" y el resto de libros que escribe en la década de los años treinta, experimenta su paso hacia el romanticismo. Debido a su oposición al régimen establecido por Luis Napoleón es desterrado a Bélgica. Fruto de su oposición a la política llevada a cabo por el monarca son: "Los Castigos" y "Los años funestos", dos libros en los que critica su gobierno de forma satírica. Sólo la caída de Napoleón III le anima a emprender la vuelta a su país natal, coincidiendo con el conflicto contra Prusia. Este hecho es la base de "El año terrible" una obra de 1872 que recoge el sentimiento patriótico de este autor. En el terreno del teatro también cosechó un gran prestigio con obras como "Cromwell", "Marion Delorme " y "Lucrecia Borgia". De su legado en prosa destaca: "Nuestra señora de París" y "Los miserables", que recogen una fotografía de la sociedad de la época.
|