Las Olimpíadas de Berlín 1936

El triunfo de la voluntad

    Si por algo son conocidos los Juegos Olímpicos que se celebraron en la Alemania Nacional Socialista en 1936, es por la victoria en los juegos de verano de un atleta negro, Jesse Owens, en cuatro modalidades (aunque una de ellas colectiva [de relevos]) pretendiendo hacernos creer que con ello se demuestra la “falsedad de las tesis racistas”. Pero en verdad, se sabe que sus peculiaridades en los músculos y huesos de las piernas les da a los individuos de raza negra ventaja sobre los blancos en cuanto a velocidad (incluso algunos tipos de simios alcanzan más de 60 km/h). Sin embargo esa ventaja disminuye en las pruebas de distancia, donde los negros no suelen destacar. De hecho, los resultados de las Olimpiadas no dejan de demostrarlo una vez tras otra. Jesse Owens ganó una medalla de oro por salto de longitud, prueba para la cual la velocidad es muy importante, otra por correr los 100 metros lisos, otra por los 100 metros con relevos, y la otra por los 200 metros lisos. No consiguió ganar ninguna carrera de más de 200 metros. A partir de esa distancia, los 400 m, los 4x400, los 800, los 1.500, los negros son barridos por los blancos, y sobre todo los 5.000 y los 10.000 m, cuyos tres primeros puestos los ocupan rubios finlandeses y un sueco.

    Lo que, por el contrario, sí omiten casi siempre los medios de comunicación, es que Alemania ganó con holgura tales Olimpiadas, con treinta y seis medallas de oro, seguida de Estados Unidos, con veinticinco medallas de oro, y Hungría, con diez. Tengamos en cuenta, además, que aquellos deportistas alemanes que hicieron esto posible pertenecían a una generación creada en años de muy reducida natalidad y que, por otra parte, en estas fechas, el año 1936, los alemanes o germanos del sur, es decir, lo que hoy llamamos Austria, todavía no formaban parte de Alemania.

Hitler llegando al estadio    La grandiosa fiesta de la Vía Triunfal, los 50.000 hombres de las SA y de la Defensa Motorizada que prestaban servicio voluntario para el mantenimiento del orden en las calles, los chicos y chicas de las Juventudes Hitlerianas que hacían de guías turísticos... Todo ello fue una auténtica demostración para las demás naciones del mundo de organización, orden y espíritu deportivo, así como del eficaz trabajo de la Alemania Nacional Socialista en favor de la cultura corporal.

    En 1931 el Comité Olímpico Internacional (COI) había convocado una conferencia para elegir la sede de los Juegos a celebrar en 1936 y Barcelona era la gran favorita para los miembros del COI. Pero diez días antes de que se inaugurarse la conferencia en España, el rey Alfonso XIII abandonó el país para evitar el riesgo de una guerra fraticida, como la que ocurriría en 1936, y se proclamó la República. La inestabilidad política asustó a la organización y, semanas después, Berlín fue elegida sede olímpica. Pero dos años más tarde, Adolf Hitler accedió al poder en Alemania, y esto provocó que las plutocracias solicitaran el cambio de sede o la renuncia a participar en el evento. Hitler puso un gran empeño en continuar con la organización de los Juegos, teniendo que realizar diversas concesiones a los países más críticos para lograr su participación y garantizó al COI la protección y el trato correcto para con todos los deportistas, incluidos judíos y negros.

Salutación al Führer    El 1 de agosto de 1936 Hitler inauguró los XI Juegos Olímpicos declarando que se producían en el comienzo de una nueva era, a quien varios equipos nacionales, entre ellos el de Francia, ofrecieron el saludo nacional-socialista durante el desfile, ganándose los aplausos del público. La gente esperó horas y horas en la Wilhelmsplatz para presenciar la salida del Führer de la Cancillería. Es aclamado por el público, que se pone en pie al hacer aparición, recibe un ramo de olivo, de manos de Spiridon Louis, el primer ganador del maratón en Atenas 1896, que llega vestido con típicas ropas de pastor griego. Las Juventudes Hitlerianas desfilan por la pista. Se sueltan 10.000 palomas a la vez mientras el dirigible Hindenburg surca el cielo y la marcha compuesta y dirigida por Richard Strauss acompaña todos los movimientos. Se había construido un coliseo con capacidad para 110.000 espectadores, donde se encontraban el recinto hípico (7.000 localidades) y dos piscinas olímpicas (18.000 plazas). Muy cerca se construyeron las instalaciones para las competiciones de gimnasia, polo y hockey (20.000 localidades), y la fabulosa villa olímpica rodeada de bosques y lagos a diez kilómetros del centro de Berlín, compuesta por 116 casas de dos pisos. Las iniciales reticencias de los países plutocráticos fueron superadas y no faltó ninguno a la cita. Participaron 49 naciones, que presentaron a 4.069 deportistas (328 mujeres). Algo inaudito, pues nunca hasta entonces habían participado tantas naciones en unas Olimpíadas.

Vista aérea del Estadio de los Juegos Olímpicos de Berlín 1936    El deportista que más medallas gana en total es el alemán Konrad Frey, con seis: 3 de oro (potro con arcos, paralelas y equipos), 1 de plata (barra fija) y 2 de bronce (manos libres y general individual). Otra de las mejores actuaciones individuales la realizó el alemán Alfred Schwarzmann, con tres medallas de oro y dos de bronce. La holandesa Hendrika Mastenbroek gana 3 medallas de oro (100, 400 y 4x100 metros libre) con tres récords olímpicos y una medalla de plata (100 metros espalda). La danesa Inge Sörensen, con 12 años, se convierte en la competidora más joven en ganar una medalla en un evento individual, al obtener el bronce en los 200 metros pecho, en natación. Entre el equipo húngaro se destaca Olivér Halassy, quien integra por tercera vez consecutiva la selección de su país en los Juegos, a pesar de tener una de sus piernas amputadas debajo de la rodilla debido a un accidente. Halassy muere asesinado por un soldado soviético en Budapest en 1946, después de la guerra.

Deportistas clasificados por número de medallas logradas:

Deportista            Medallas     PAÍS

Konrad Frey              6         ALEMANIA
Alfred Schwarzmann       5         ALEMANIA
Eugen Mack               5         SUIZA
Jesse Owens              4         USA
Rie Mastenbroek          4         HOLANDA
 
 

La clasificación en los juegos olímpicos estivales fue la siguiente:

País           Oro     Plata   Bronce

Alemania       33      26      30
EEUU           24      20      12
Hungría        10       1       5
Italia          8       9       5
Finlandia       7       6       6
Francia         7       6       6
Suecia          6       5       9
Holanda         6       4       7
Japón           5       4       7
Gran Bretaña    4       7       3
Austria         4       6       3
Checoslov.      3       5       0
Argentina       2       2       3
Estonia         2       2       3
Egipto          2       1       2
Suiza           1       9       5
Canadá          1       3       2
Corea           1       0       1
Turquía         1       0       1
India           1       0       0
N. Zelanda      1       0       0
Polonia         0       3       3
Dinamarca       0       2       3
Letonia         0       1       1
Rumanía         0       1       0
Sudáfrica       0       1       0
Yugoslavia      0       1       0
México          0       0       3
Bélgica         0       0       2
Australia       0       0       1
Filipinas       0       0       1
Portugal        0       0       1
Resto           0       0       0
 

    Los deportistas alemanes también pudieron demostrar su valía en los IV Juegos de Invierno de ese mismo año entre el 6 y 16 de febrero, celebrados en la estación alpina de Garmisch-Partenkirchen, donde Alemania obtuvo el segundo puesto, detrás de los nórdicos noruegos. Los Juegos de Invierno supusieron un nuevo récord con cerca de un millar de participantes de veintiocho países, varios de los cuales concurrían por primera vez. Fue un auténtico éxito de organización y de público (asistieron 150.000 personas).
 

Clasificación en los juegos olímpicos de invierno:

País           Oro     Plata   Bronce

Noruega         7       5       3
Alemania        3       3       0
Suecia          2       2       3
Finlandia       1       2       3
Suiza           1       2       0
Austria         1       1       2
Gran Bretaña    1       1       1
Estados Unidos  1       0       3
Canadá          0       1       0
Francia         0       0       1
Hungría         0       0       1
Resto           0       0       0
 

    Asimismo, Alemania fue la vencedora en los concursos artísticos de la Olimpiada con 5 medallas de oro, 5 de
plata y 2 de bronce, colocándose también en este grupo a la cabeza de las naciones.

Llegada de la llama olímpica

   Fue en Berlín donde se encendió por primera vez la simbólica antorcha en el estadio olímpico con el fuego eterno de la ciudad griega de Olimpia, desde la que llegó transportada por cientos de relevos de voluntarios. Rudolf Hess y Joseh Goebbels presidieron la llegada de la llama olímpica.
 
 

    Eran los Juegos más importantes hasta entonces, tanto en participación como en calidad. Fueron también los primeros que se transmitieron por televisión, habiendo compuesto la música para las Olimpíadas nada menos que el celebérrimo compositor alemán Richard Strauss. Asimismo, allí se estrenaron como deportes olímpicos el baloncesto, el balonmano y la carrera de canoa. Las Olimpíadas provocaron la admiración de todo el mundo. Incluso Jesse Owens declaró su admiración por el pueblo alemán. Sobre lo relativo al racismo manifestó además sentirse más agusto en Alemania que en su país. En los Estados Unidos de aquella época los atletas negros tenían que comer apartados de los atletas blancos, y en caso de que se les permitiese alojarse en el mismo hotel tenían que usar la entrada de servicio trasera. En Alemania, a Jesse Owens y los demás negros pudieron usar servicios públicos, comer en restaurantes, alojarse en hoteles y tomar el autobús junto con gente blanca, y fueron legalmente tratados con igualdad.

    Se desarrolló un nuevo sistema de foto-finish, circuito cerrado de cámaras en el estadio, transmisiones de radio para 41 países, sistemas de télex y hasta un dirigible para transportar el material periodístico. Veinticinco pantallas gigantes en teatros de todo Berlín permitían ver gratuitamente el evento.

    Leni Riefenstahl fue la encargada de inmortalizarlas en imágenes. Nacida en Berlín el 22 de agosto de 1902, Riefenstahl, que había sido bailarina de ballet, inicia su carrera como actriz estelarizando películas dirigidas por Fanck con Luis Trenker como coestrella (otro director, que siempre interpretaba sus películas y que reflejó como nadie los principios del arte Nacional Socialista), y posteriormente como directora cinematográfica. En 1932 inaugura su propia casa productora y realiza su primera película, "Das blaue licht" ("La luz azul") de la que fue intérprete, guionista y directora así como la actriz protagonista, película con la que se ganó la admiración del Hitler. A partir de ese año comienza su amistad personal y su admiración mutua. Leni admiraba de Hitler su capacidad para gobernar y para convencer a sus enemigos políticos y él el talento y tenacidad de ella. Leni hizo un reportaje sobre la Wehrmacht en 1935 titulado Tag der Freiheit (Día de la Libertad) y también inmortalizó los congresos del Partido en Nuremberg, siendo el más importante el titulado por deseo del Führer Triumph des willens (El Triunfo de la Voluntad), Premio Nacional del Cine, sobre el VI Congreso del Partido en 1934, siendo Victor Lutze el jefe de las SA. Es un canto al ideal Nacional Socialista. Recibió el "Premio Nacional del Cine" el 1 de mayo de 1935 y el Primer Premio en la categoría de documentales en la Bienal de Venecia. La adaptación musical es de Herbert Windt. Esta película le causó problemas una vez terminada la guerra, de los que se defendió contestando que todo lo que aparece en la cinta es real. En 1938 viaja a Estados Unidos, visita frustrada por los judíos que en aquella época ya jugaban un papel importantísimo en Hollywood. Y aunque logró una entrevista con el famoso Walt Disney, hombre antisemita, no logró que aceptara ver su  película y menos ponerla en cartelera. Ningún otro estudio de cine aceptó recibirla y una entrevista con la prensa en compañía de Gary Cooper fue cancelada. Posteriormente, el propio Walt Disney negó haberse entrevistado o siquiera conocer a Leni Riefenstahl. Su hermano, tres años menor que ella, muere en el frente Oriental a los 38 años. El 21 de marzo de 1944 Leni contrae matrimonio con Peter Jacob y con ese motivo visita a Hitler en Berchtesgaden siendo ésta la última vez que habló con Hitler. Tras perderse la II Guerra Mundial, Leni es perseguida y difamada. Fue detenida por los americanos. Fue puesta en libertad y detenida de nuevo por los franceses. Una vez en libertad, regresó a Alemania, donde fue recluida en un manicomio en el que fue sometida durante tres meses a electro-shock como parte del proceso de “desnazificación”.

Leni Riefenstahl ante el Tribunal de Desnazificación

    En 1952, el Tribunal de Desnazificación la clasificó como "colaboradora" y se la acusó de ser amante de Hitler y de Goebbels. Sus proyectos de filmación fueron pospuestos y luego cancelados definitivamente.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Olympia

    Es en los documentales donde más sobresale la industria cinematográfica nacionalsocialista, los cuales se caracterizan por su rigor científico e histórico. Entre ellos se encuentra Olympia, extensa película documental sobre las Olimpiadas de Berlín de cuatro horas de duración, que es considerada hasta nuestros días como una obra maestra del cine. En ella se pusieron en práctica pasmosos avances técnicos como cámaras siguiendo a los atletas en sus recorridos de esfuerzo, cuatro o cinco tomas para cubrir un mismo acontecimiento desde diferentes ángulos, un estudio sistemático de la iluminación en exteriores, y una brillante esteticidad en el montaje final.
 

    Está dividida en dos volúmenes: "Fest der Völker" (Festival de los Pueblos) y "Fest der Schönheit" (Festival de la belleza), y se estrenó en 1938 en el Palacio de Ufa de Berlín el día del cumpleaños de Adolf Hitler, tras dos años de trabajo en su montaje. Leni hubo de filmar originalmente cerca de 400.000 metros de película, equivalente a más de 500 horas de proyección. Y durante la filmación inventó y perfeccionó técnicas cinematográficas nunca utilizadas hasta entonces, tales como la cámara lenta, tomas subacuáticas, desde gran altura, a ras del suelo poniendo la cámara en pozos especialmente cavados para ello, tiros en ángulo, tomas panorámicas aéreas y movimientos de cámara sobre rieles para tomas a velocidad.Fue la primera en usar el traveling. Se valió de un objetivo de 600 mm, el de más largo alcance y de una cámara subacuática, ideada especialmente por uno de sus colaboradores para los saltos de trampolín.

    Los estudios para el Prólogo de "Olympia" son de Willy Zielke. Comienza con "el discóbolo" que transporta la antorcha olímpica desde la Atenas de la Grecia clásica al Berlin de 1936. Las cámaras captan todos los momentos, lo que da idea del ambiente que se respiraba, desde seguir los ejercicios de los atletas hasta captar los momentos de desengaño o de alegría de los espectadores. Para ello, Leni hizo cavar seis fosas en el estadio olímpico berlinés, donde estaban los cámaras, y lanzar globos con cámaras para conseguir las mejores imágenes. El documental supone un homenaje al esfuerzo humano y a la juventud, y recibió el "Premio Nacional del Cine Alemán" y la Copa Mussolini en la Bienal de Venecia de 1938. Después de la guerra, la cinta fue censurada.

    No obstante, en 1948 Riefenstahl recibió un premio del Comité Olímpico Internacional por esta película.
 
 
 
 

Bizkaia Nazional Sozialista