
Tribunales
para los “crímenes de guerra”
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"Siempre y en todas partes, el ejemplo vivo constituirá la mejor educación" A. Hitler
El fundamento de este proceso fueron las resoluciones adoptadas por las tres Grandes Naciones (los Estados Unidos de América, la Unión Soviética y Gran Bretaña ) en las conferencias celebradas en Moscú (1943), Teherán (1943) y Jalta (1945) y en Potsdam (1945). Nombrado por orden del
Presidente de los Estados Unidos Norteamericanos, Truman, el juez federal
americano, Robert H. Jackson, quien fue abogado fiscal acusador principal
por parte de los Estados Unidos durante el proceso, se hizo cargo total
de la organización del juicio.
Ya que la Unión Soviética había exigido denominar a la ciudad de Berlin como localidad del tribunal, se acordó - en el Tratado de las 4 Potencias firmado en Londres sobre el Procesamiento de los Crímenes de Guerra, con fecha del 8 de agosto de 1945- que Berlín sería sede permanente del Tribunal y que el primer proceso (de varios que habían sido previstos originalmente) se llevaría a cabo en Nüremberg, además, que el tribunal mismo determinaría el lugar en donde se deberían llevar a cabo los subsecuentes procesos, los cuales no llegaron a realizarse debido a la guerra fría. Cada una de las cuatro grandes potencias (Francia se había integrado dentro de este grupo) nombró a un juez y a un sustituto. La institución acusadora estuvo asimismo integrada por representantes de las cuatro potencias. La sesión inicial del TMI se llevó a cabo el día 18 de octubre de 1945 en el edificio del Tribunal Cameral de Berlin (en el cual estaba la sede del Órgano de Control de las Fuerzas Aliadas). Presidente del Tribunal fue nombrado el juez soviético Iola T. Nikitschenko. Se presentó acusación en contra de 24 NACIONALSOCIALISTAS, más en contra de seis "organizaciones criminales": el cuerpo comandante del Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP), la SS, la SA, el gobierno del Tercer Imperio Alemán, el Estado Mayor, la Gestapo y el Servicio de Inteligencia. |

"DOCUMENTOS DE PRUEBA"
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2. Planeación, provocación y realización de una guerra ofensiva. 3. Crímenes y atentados en contra del Derecho de Guerra. 4. Crímenes inhumanos. |
Los 24 Mártires de Nüremberg
Borman,
Martin; nacido en 1900; agrónomo; a partir
de 1933 jefe de departamento bajo Rudolf Hess; asistente principal de Hitler
en la central de comando del ‘Fuehrer’ durante la Segunda Guerra Mundial
. Se ignora qué fue de él al finalizar la guerra. Se le acusó
de los cargos 1, 3 y 4; fue condenado a muerte en base a 3 y 4.
BORMANN fue acusado de «persecución religiosa« y muchos otros crímenes graves. El abogado de Bormann, el Dr. Bergold, indicó que muchos países modernos (refiriéndose a la Unión Soviética) son expresamente ateos; las ordenanzas que prohibían a los curas el ocupar altas funciones en el Partido (esto es, el partido nazi) no se podrían consider como «persecución«. En las palabras del Dr. Bergold: «El Partido está considerado criminal, como una conspiración. xEs un crimen prohibir a ciertas personas hacerse miembros de una así denominada conspiración criminal? xSe considera esto un crimen?« (V 312 <<353>>). Fueron presentados documentos según los cuales Bormann habría prohibido toda persecución religiosa, permitiendo expresamente una educación religiosa (XXI 462-465 <<512-515>>). Una condición de aquella orden fue que se debía utilizar el texto bíblico completo; se prohibieron todas las supresiones, manipulaciones, y deformaciones. Las iglesias recibían subsidios del gobierno hasta el fin de la guerra. Debido a la falta de papel durante la guerra, se introdujeron restricciones sobre la impresión de todos los periódicos, no tan sólo los periódicos religiosos (XIX 111-124 <<125-139>>; XXI 262-263; 346; 534; 539; <<292-293; 383; 589; 595>>; XXII 40-41 <<52-53>>). El abogado de Bormann tenía poca dificultad en mostrar que a Bormann no se le podría condenar por ningún delito bajo las leyes de ningún país, estando claro que los estenógrafos no son criminalmente responsables por todo documento firmado por ellos. Para la prosecución, no obstante, la ley no fue relevante, y Bormann fue condenado a la horca. La sentencia habría de aplicarse en forma inmediata, a pesar de los numerosos testimonios según los cuales Bormann habría muerto en la explosión de un tanque, y dificilmente estaría disponible en un solo pedazo (para ahorcarlo), presentandose así ciertos problemas de naturaleza práctica (XVII 261-271 <<287-297>>). |
Dönitz
Karl, gran almirante, constituyó un ‘Gobierno
Administrativo del Imperio’ al morir Hitler el 2 de mayo de 1945. Fue acusado
de 1, 2 y 3; por 2 y 3 fue condenado a 10 años de prisión.
Salió de prisión en 1956.
Falleció en 1980. Dönitz fue condenado por haber lanzado una «guerra ilegal de submarinos« contra los británicos. El derecho internacional se basa enteramente en la reciprocidad y en las convenciones internacionales, que no se pueden forzar excepto por medio de la reciprocidad. En la guerra, la mejor defensa contra un arma es una contra-ofensiva vigorosa con esa misma arma. Los británicos, dada su supremacía en el mar, sobrellevaron las dos guerras por medio de bloqueos y el así-llamado sistema Navicert. Naves neutrales fueron paradas por fuerza en el mar abierto y forzadas a entrar en puertos británicos, donde fueron registradas según formulas complejas: si un país neutral importaba más comestibles, fertilizantes, cuero, goma, lana, algodón, etc. que las cantidades consideradas necesarias para su propio consumo (en opinión de los británicos), se creía que la diferencia sería destinada a ser reexpedida a los alemanes. Resultado: la nave (incluso la totalidad de la carga) era confiscada y vendida (lo que también violaba las cláusulas de todos los contratos de seguros marítimos británicos). En 1918-1919, el bloqueo fue mantenido por ocho meses después del armisticio para forzar la ratificación del tratado de Versalles. Centenas de miles de alemanes morían de hambre después de la guerra mientras los diplomáticos de decidían, una violación evidente de los términos del armisticio y el derecho internacional: en palabras de Hitler, «La ruptura de confianza más grande de todos los tiempos«. El punto de vista británico era que el bloqueo era legal, pero implementado de una manera totalmente ilegal; véase, por ejemple, 1911 Encyclopaedia Britannica, «Neutrality« ; 1922 Encyclopaedia Britannica «Blockade«, "Peace Conference". En la guerra contra los japoneses, los norteamericanos hundieron "todo lo que se movía desde el primer día de la guerra". Los neutrales, incluidos los Estados Unidos, se lamentaron de esta violación de su neutralidad, pero obedecieron, una vez más en violación de su propia neutralidad. Una nación que permite una violación de su neutralidad puede ser considerada como beligerante. La quinta convención de La Haya del 18 octubre 1907 sobre los derechos de los neutrales no fue ratificada por los británicos, pero sus condiciones fueron consideradas obligatorias por los japoneses y alemanes, no obstante una cláusula de toda participación. Esta última quiere decir que el tratado ya no se aplica cuando un no signatario participa en el conflicto. En 1939, los alemanes tenían sólo 26 submarinos en servicio en el atlántico, lo que suponía una quinta parte de la flota submarina francesa. Además, los submarinos alemanes eran mucho más pequeños que los de otras naciones. Un contrabloqueo contra las islas británicas sólo era posibile si se advertía a los neutrales de no navegar en aguas territoriales británicas. Para los británicos, esto era un «crimen«. De estos 26 submarinos, muchas, al mismo tiempo, necesitaban reparaciones, de modo que habían meses en los cuales sólo 2 o 3 estaban en condiciones de navegar. Es evidente que un submarino no puede ejecutar operaciones de visita y búsqueda como un navío de superficie. Un submarino, una vez emergido, está casi totalmente indefenso contra las armas más pequeñas montadas sobre una nave comercial, por no hablar del radio de acción, radar y aviones de abordo. En Nuremberg los británicos exigieron que los alemanes deberían haber emergido; notificado la nave de su intención de buscar; esperado hasta que la nave hubiera empezado hostilidades; hundido la nave, presumiblemente con sus armas de puente; tomado las docenas o centenares de sobrevivientes a bordo del submarino (donde hubieran estado en mucho más peligro que en cualquier lancha salvavidas; y finalmente transportarlos a la tierra firme más próxima). Cuando aviones británicos aparecieron y hundieron al submarino, matando a todos los sobrevivientes, estos últimos, naturalmente, habrían sido «asesinados por los alemanes«. No hay convención internacional que exija un tal comportamiento y ningún país ha combatido jamás de esta manera. Dado que el rescate de los sobrevivientes representaba un peligro para el submarino y muy a menudo tuvo como resultado la pérdida del submarino y de su tripulación, Dönitz prohibió finalmente todo acto de rescate. Para los británicos, esta decisión fue denominada «orden de matar a todos los sobrevivientes«. Pero esta acusación no fue sostenida en la sentencia. Dönitz también fue acusado de haber fomentado en el pueblo alemán la resistencia desesperada, un crimen cometido igualmente por Winston Churchill. Dönitz replicó: «Era muy doloroso para nosotros ver nuestras ciudades bombardeadas hasta quedar en ruinas, y que debido a estos ataques y la lucha continuada se perdieron más vidas. La cifra de estas pérdidas es más o menos 300.000 o 400.000 personas, la mayor parte de las cuales perecieron en el bombardeo de Dresden, lo que no se puede justificar desde un punto de vista militar, y que no podría haber sido previsto. No obstante, esta cifra es pequeña en comparación con los millones que habríamos perdido en el Este, soldados y civiles, si nos hubieramos rendido en invierno.« |
| Frank, Hans;
nacido en 1900, abogado. Fue gobernador de Polonia a partir de 1939. Se
le acusó de 1, 3 y 4.
Fue condenado a muerte por 3 y 4. Frank fue acusado de haber hecho cientos de observaciones anti-semitas en un documento de 12.000 páginas de extensión, llamado su «diario«. El «diario« contiene una sola página firmada por Frank. También contiene cientos de observaciones humanitarias, las cuales fueron ignoradas (XII 115-156 <<129-173>>). Las observaciones anti-semitas fueron selecionadas por los rusos, tipografiadas en un documento muy corto, Documento 2233-PS, lo que fue presentado delante del Tribunal y que se llamó el «diario de Frank«. El verdadero «diario« de 12.000 páginas consiste en sumarios (no de actas textuales o apuntes estenográficos) de conferencias en las cuales 5 o 6 personas hablaban muchas veces todos al mismo tiempo en circunstancias de gran confusión; no es claro a quién deben ser atribuidas ciertas observaciones (XII 86 <<97-98>>). Frank había entregado su «diario« a los norteamericanos con la creencia de que éste le exoneraría, puesto que en él dejaba constancia de que había protestado contra ciertas ilegalidades de Hitler en discursos públicos con gran riesgo personal y había intentado dimitir catorce veces (XII 2-114 <<8-128>>; XVIII 129-163 <<144-181>>). A Frank la propaganda psicológica aliada le llegó a convencer de la realidad de atrocidades alemanas después de haber leido artículos sobre el proceso soviético de Majdanek en «la prensa extranjera« (XII 35 <<43>>). Auschwitz no estaba en territorio bajo el control de Frank. Frank veía su misión en la creación de una magistratura independiente en un estado nacional-socialista, una misión que resultó ser imposible. En un discurso del 19 noviembre de 1941, dijo: «La ley no puede ser degradada hasta convertirla en un objeto de comercio. La ley no puede ser vendida. O existe o no existe. La ley no puede ser comercializada en la Bolsa. Si la ley no halla ningún apoyo, el Estado pierde su soporte moral y se hunde en las profundidades de la noche y del terror«. Las ilegalidades de Hitler nunca incluyeron la promulgación de una ley ex-post facto; en 3 casos, los castigos fueron aumentados retroactivamente (XVII 504 <<547>>). El saqueo de tesoros de arte supuestamente cometido por Frank se discutirá luego en el capítulo dedicado a Rosenberg. |
Frick,
Wilhelm; nacido en 1877; Ministro de Asuntos Interiores
del Imperio. Acusado por 1,2,3 y 4. Fue condenado a muerte por 2,3
y 4.
Frick fue ahorcado por la supuesta «Germanización« de los residentes de Posen, Danzig, Prusia del Oeste, Eupen, Malmedy, el Sudetenland, el Memelland, y Austria. A excepción de Austria, todas estas regiones fueron antiguas partes del Imperio Prusiano, separadas de Alemania por el Tratado de Versalles. Malmedy es una región francófona; todas las otras son regiones germanófonas. Austria no pudo sobrevivir como unidad económica independente después de 1919, y había pedido, por medio de un plebiscito, ser reunida con Alemania. Los vencedores democráticos respondieron con la amenaza de bloquear toda importación de comestibles (XVIII 55 <<66>>, XIX 360 <<397>>) de llevarse a cabo dicha unión. Otro supuesto crimen cometido por Frick fue la supuesta matanza de 275.000 retrasados mentales, según el «informe« de una «comisión de crímenes de guerra« checoslovaca. Frick, como Göring, fue acusado de responsibilidad por la existencia de los campos de concentración. En su defensa, fue mencionado que el «arresto preventivo« era anterior a la toma del poder por los nacionalsocialistas en Alemania y Austria, donde fue llamado «Anhaltehaft« y fue utilizado para encarcelar miles de nacionalsocialistas (XXI 518-521 <<572-576>>). La «Detención preventiva« existe en Alemania también hoy en día, y se llama «U-haft« (Untersuchungshaft). En uno de los más importantes procesos llevados cabo por los norteamericanos en Dachau (Trial of Martin Gottfried Weiss and Thirty Nine Others, Law Reports of Trials of War Criminals, volume XI, p. 15, publicado por las Naciones Unidas), aparece la frase siguiente: «En el caso del campo de concentración de Mauthausen... las circunstancias fundamentales eran idénticas aunque el número de víctimas fue mucho más elevado, debido a los exterminios en masa en una cámara de gas...« xEs esta una admisión de que no existía ninguna cámara de gas en Dachau? Según Law Reports of Trials of War Criminals, ningún proceso sobre Dachau ha «probado« nunca la existencia de una cámara de gas en Dachau. En el proceso de Nuremberg, una «copia conformada« de la sentencia del «Trial of Martin Gottfried Weiss and Thirty Nine Others«, con esta frase suprimida, fue presentada delante del Tribunal como Documento 3590-PS (V 199 <<228>>), con 3 otros documentos que alegaban exterminios con gas en Dachau (Documento 3249-PS, V 172-173 <<198>, XXXII 60; Documento 2430-PS, XXX 470; y 159-L, XXXVII 621). Frick fue acusado por el signatario de la declaración alegando los «exterminios en masa por medio de una cámara de gas en Dachau«, Documento 3249-PS (escrito por Lt. Daniel L. Margolies, también implicado en la falsificación de 3 discursos de Hitler, XIV 65 <<77>>, y firmado por el Dr. Franz Blaha) de haber visitado Dachau. Frick negó esta acusación, y solicitó poder entrar en el banco de los testigos y testimoniar en su propia defensa en presencia de Blaha. Esto le fue negado. Aparentemente Frick se resignó; no testificó jamas. El argumento final, brindado por su abogado, aparece en XVIII 164-189 <<182-211>>. El signatorio, Dr. Franz Blaha, un comunista, fue Presidente de la Asociación Internacional de Dachau en 1961, todavía pretendiendo de haber visto exterminaciones en masa en una cámara de gas y de haber fabricado pantalones y otros articulos de cuero humano. El proceso de Martin Gottfried Weiss está disponible en 6 rollos de micofilm (M1174, National Archives). Los objetos de prueba preliminares relativos a una «cámara de gas en Dachau« (informe, plan, boquerel de ducha, rollo 1), nunca fueron presentados al Tribunal de Dachau, y han desaparecido de los objetos de prueba finales (rollo 4). La copia transcrita de los testimonios (rollos 2 & 3) no hace ninguna mención a una cámara de gas en Dachau, excepto por algunas frases en el testimonio del Dr. Blaha (volumen 1, pp. 166, 169). El supuesto «cuero humano« provenía de topos (volumen 4, p. 450, 462, 464). |
Fritzsche,
Hans, nacido en 1900; periodista; director de
las Fuerzas de Inteligencia dentro del Departamento de Prensa del Ministerio
de Propaganda. En cierta forma, fue acusado en sustitución de Goebbels,
quien se había suicidado. Fue acusado por 1, 3 y 4. Se le declaró
inocente. A continuación fue sometido a 9 años de campo de
trabajo como parte del proceso de desnazificación. Adquirió
la libertad en 1950. Murió en 1953.
Fritzsche llegó a la convición, debido a una carta que habría recibido, de que se estaban cometiendo atrocidades en Rusia, e intentó verificarlo, pero no halló ninguna prueba (XVII 172-175 <<191-195>>). Fritzsche es un testigo importante porque el Tribunal admitió que en su caso los periódicos extranjeros propagaban noticias falsas relativas a Alemania (XVII 175-176 <<194-196>>; véase también XVII 22-24 <<30-33>>). No obstante, estos mismos artículos de periódicos y reportajes de radio constituirían supuestamente los «hechos de conocimiento general« que no necesitaban ser probados I 15 <<16>>, II 246 <<279>>). En la defensa de Fritzsche fue indicado que no existe ninguna convención internacional para regular la propaganda o historias de atrocidades, sean verídicas o falsas, y que sólo una ley de un único país (Suiza) prohibe insultar a jefes de Estado extranjeros. Que Fritzsche no pudo haber sido culpable de ningún crimen fue, en el proceso de Nuremberg, sencillamente irrelevante. Fue considerado indeseable tener un «proceso« en el cual todos los acusados fuesen declarados culpables. En la compraventa que precedía al juicio final, fue decidido que Fritzsche podía ser liberado (XVII 135-261 <<152-286>>; XIX 312-352 <<345-388>>). |
Funk,
Walter; nacido en 1890; periodista en economía.
Ministro de Economía y a partir de 1939 Presidente del Banco del
Imperio. Se le acusó por 1,2,3 y 4 a cadena perpetua. Fue puesto
en libertad por enfermedad en 1957. Murió en 1960.
Funk era un pianista de música clásica miembro de una familia muy respetada, casado desde hacía veinticinco años en la época del proceso, y antiguo editor financiero. Como la mayor parte de los acusados, Funk fue acusado de haber cometido «actos inmorales« que probarían su «participación voluntaria en el Proyecto Común«, tales como el haber aceptado regalos de Hitler el día de su cumpleaños. (Es evidente que tales actos no son ilegales.) Funk alegó que los británicos y los polacos habrían conspirado para provocar la guerra con Alemania en la creencia de que los generales derrumbarían a Hitler (XIII 111-112 <<125-126>>). Funk fue acusado de haber conspirado con las SS para financiar el esfuerzo de guerra matando a prisioneros en los campos de concentración y sacándoles los dientes. Los dientes habrían sido guardados en una caja fuerte en el Reichsbank junto con viejos utensillos de afeitar, plumas estilográficas, relojes despertadores, y otros trastos viejos de poco valor. El testimonio de Rudolf Höss según el cual los dientes habrían sido ya fundidos en Auschwitz, quedó olvidado (XI 417 <<460>>). Frank testificó que las cantidades y tipos de botín serian «absurdos«, indicando que la SS actuaba como policía de aduanas, imponiendo regulaciones de cambio que incluían una prohibición de toda propiedad en oro, plata, y monedas o billetes de bancos extranjeros. Era totalmente normal que la SS, como agencia gubernamental, posea cuentas financieras, y que tales cuentas contuvieran objetos de valor. El pueblo alemán también guardaba objetos de valor en cajas fuertes, a las cuales el Banco no tenía ningún acceso, porque se trataba de depositos en cajas fuertes privadas. Con los crecientes bombardeos, llegaron a ser depositadas en las cajas fuertes cantidades más grandes de objetos de valor, por ciudadanos privados alemanes. Finalmente, después de un destructor ataque al Banco, los objetos fueron retirados y depositados en una mina de potasio en Turingia. Estos fueron allí descubiertos por los norteamericanos, que falsificaron un film sobre ellos. Funk y su abogado mostraron la falsedad del film utilizando un testigo hostil en lo que bien pudieron haber sido las preguntas y testimonios más astutos de todo el proceso (XIII 169 <<189-190>>, 203-204 <<227-228>>, 562-576 <<619-636>>; XXI 233-245 <<262-275>>). La declaración absurda de Oswald Pohl, Documento 4045 PS, según la cual Funk fue acusado de haberdiscutido el uso de los dientes de oro de judíos asesinados para financiar el esfuerzo de la guerra durante una cena, en presencia de docenas de invitados, y hasta de camareros, fue también rapidamente demolida (XVIII 220-263 <<245-291>>). Esta declaración fue escrita en alemán y firmada por Robert Kempner como testigo. Pohl fue declarado culpable después de «haber matado a víctimas judías en diez «cámaras de vapor« enTreblinka«, para fabricar felpudos (sic) con sus cabellos (NMT IV 1119-1152) (Fourth Military Tribunal, Nuremberg). Funk creía, como los otros acusados en el proceso de Nuremberg, que habrían sido cometidos delitos, pero mantenía que el no había sabido nada. Su creencia en la realidad de los delitos no constituye, sin mas, una prueba de que dicha creencia hubiese sido verdadera. |
Göring,
Hermann; nació en 1893. Creo en su función
de Ministro de Asuntos Interiores de Prussia la ‘Policía Secreta
Estatal’, la cual más tarde resultaría en la Gestapo. A partir
de 1936 mobilizó al sector económico para el rearmamento
de la nación. Se le acusó por 1,2,3 y 4; fue condenado a
muerte por los 4 cargos. En vísperas de su ejecución se suicidó
ingiriendo cianuro potásico. No fue posible aclarar con seguridad
el origen de la cápsula que contenía la sustancia tóxica.
Göring fue acusado de haber creado el sistema de los campos de concentración y de haber participado en el complot para una «guerra de agresión« contra Polonia. Su defensa fue que Alemania era un estado soberano, reconocido por todos los gobiernos del mundo (XXI 580-581 <<638-639>>); que Hitler había sido elegido legalmente; que toda nación tiene derecho de manejar sus asuntos como mejor le parezca; que el General von Schleicher habría tratado de gobernar ilegalmente y en violación de la constitución sin el apoyo de los nacionalsocialistas; que Alemania estaba al bordo de la guerra civil en 1933; que los campos de concentración fueron inventados por los británicos durante la Guerra de los Boers; y que el internamiento de extranjeros y adversarios políticos fue practicado por la Gran Bretaña y los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. (En realidad, los campos de concentración fueron inventados durante la Revolución francesa para interner a los paisanos realistas durante la rebellon de la Vendea; se trata pues de una institución de alta estirpe «democrática«.> La orden de crear los campos fue indudablemente legal según una cláusula de urgencia en la constitución de Weimar, y fue firmada por Hindenburg (Decreto del Presidente del Reich del 28 febrero de 1933), bajo la autoridad del artículo 48, párrafo 2, de la constitución de Weimar (XVII 535 <<581>>, XIX 357 <<394>>). Según un documento presentado por la fiscalía, Documento R-129 (III 506 <<565-566>>)), habrían 21.400 prisioneros en todos los campos de concentración alemanes en 1939; al mismo tiempo, 300.000 personas habrían sido encarceladas en prisiones normales (XVII 535-536 <<581-582>>, XX 159 <<178>>). Un año después de la guerra, 300.000 alemanes fueron detenidos en campos de internamiento aliados según cláusulas de «detención automática« en las convenciones aliadas (por ejemplo, Punto B-5 de la Declaración Común de Potsdam) (XVIII 52 <<62>>). La mayor parte de los prisioneros en los campos de concentración alemanes eran criminales comunes o comunistas. (XVII 535-536 <<581-582>>, XXI 516-521 <<570-576>>, 607-614 <<677-685>>). Durante la guerra, debido al bloqueo, el sistema de los campos fue extendido para utilizar la mano de obra de ciudadanos de paises enemigos, criminales, Testigos de Jehová, y comunistas. Se indicó que también America del Norte encarceló a 11.000 Testigos de Jehová (XI 513 <<563>>). Gran Bretaña luchó en ambas guerras mundiales desafiando el derecho internacional, al reducir a Alemania y todos los territorios ocupados a una situación de hambre, por el bloqueo (XIII 445-450 <<492-497>>; XVIII 334-335 <<365-367>>). Fue esto lo que obligó a la introducción de requisitorias y de trabajo obligatorio en los territorios ocupados, legales según el Artículo 52 de la Convención de la Haya (cuarta convención de la Haya sobre la guerra en tierra del 18 de octubre de 1907). Pero también fue esto lo que hacía a estas poblaciones felices de poder trabajar en Alemania y de remitir sus salarios a las familias (entre 2 y 3 mil millones de marcos durante la guerra). Los mal denominados «esclavos« pagaban impuestos alemanes sobre su salarios, y eran disciplinados con multas que no podían superar el salario de una semana (V 509 <<571>>). En casos graves de infracción de disciplina, podían ser mandados a campos de trabajo (no a campos de concentración) por un período que no podía superar 56 dias (XXI 521 <<575-576>>). Estaba estrictamente prohibido golpearlos o maltratarlos. Los prisioneros de guerra podían ofrecerse voluntariamente a ser liberados de los campos de prisioneros de guerra para trabajar en la industria; en este caso, eran tratados como cualquier otro trabajador industrial (XVIII 496-498 <<542-544>>), pero perdían la protección de la convención de Ginebra sobre prisioneros de guerra. No se les podía forzar a actuar así. El régimen de Vichy en Francia consiguió la liberación y regreso inmediato de 1 prisionero de guerra por cada 3 trabajadores mandados a Alemania para trabajar bajo contrato durante un período de 6 meses (XVIII 497 <<543>>). De todos modos, no hubiera sido posible violar la Convención de Ginebra sobre prisioneros de guerra forzando a prisioneros de nacionalidad francesa, belga, u holandesa a participar en las hostilidades contra sus propios paises, porque sus propios paises ya no combatían (XVIII 472-473 <<516>>. Con respecto al ataque contra Polonia, la crisis polaca existía desde hacía más de un año antes del Pacto Molotov-Ribbentrop y los ataques alemanes y soviéticos. Durante todo este periodo, los polacos nunca pidieron una audiencia de arbitraje internacional imparcial; nunca llamaron a la Sociedad de Naciones; porqué no querían una solución equitativa. Los polacos estaban satisfechos de violar sus convenciones internacionales con la expulsión de ciudadanos polacos de origen alemán, así como centenares de miles de judíos (XVI 275 <<304>>). La influencia de los judíos polacos era la causa inmediata del anti-semitismo alemán según muchos acusados y testigos de la defensa (XXI 134-135 <<155>>; XXII 148 <<169>>). Los judíos polacos habrían estado implicados en numerosos escándalos financieros y proyectos de estafas, tales como el asunto Barnat-Kutitsky (XXI 569 <<627>>). En cuanto a la «conspiración para hacer la guerra en violación al derecho internacional«, naturalmente fueron los británicos los culpables de operar de esta manera, con sus bombardeos en masa sobre ciudades. Los soldados alemanes entraban en batalla con instrucciones detalladas según las cuales la propiedad privada debía ser respetada, los prisioneros debían ser tratados con humanidad, las mujeres debían ser respetadas, etc. (IX 57-58 <<68-69>>, 86 <<100-101>>, XVII 516 <<560>>). Muchos procesos, con frecuentes sentencias de muerte, fueron llevados a cabo por las fuerzas armadas alemanas contra miembros de su propio personal acusados de estupro o saqueo, aunque el valor de los objetos fuera insignificante (XVIII 368 <<401-402>>, XXI 390 <<431>>, XXII 78 <<92>>). La requisición de propiedad gubernamental era legal de conformidad con la Convención de la Haya. La Unión Soviética no era signatoria de esta convención. A pesar de todo, en los paises comunistas, no había propiedad privada alguna. Göring dijo que había estado en Rusia y que la gente allí no tenía nada que robar (IX 349-351<<390-393>>). Además, los aliados estaban haciendo en ese momento lo mismo que habían reprochado a los alemanes (XXI 526 <<581>>; XXII 366-367 <<418-420>>). Göring demolió la acusación en cuanto a las «experiencias médicas por medio de una cámara a presión«, diciendo que cualquier aviador debía probar sus reacciones a las alturas; no había nada de anormal en una «cámara a presión« (XXI 304-310 <<337-344>>). Los norteamericanos llevaron a cabo experiencias médicas provocando la muerte durante el mismo proceso de Nuremberg (XIX 90-92 <<102-104>>; véase también XXI 356, 370 <<393, 409>>). Fue alegado por el Tribunal, no sin ironía, que la «guerra defensiva« incluía ataques preventivos (XXII 448 <<508>>), o ataques para protejer a los ciudadanos de paises extranjeros contra sus propios gobiernos (XIX 472 <<527>>; XXII 37 <<49>>), con excepción de los alemanes (X 456 <<513>>). Las objecciones según las cuales los alemanes habrían hecho precisamente eso, quedaron desatendidas. Los soviéticos habían concentrado 10.000 tanques y 150 divisiones a lo largo de la frontera Este de Polonia, y habían aumentado el número de aerodromos en la sección rusa de Polonia de 20 a 100. Posteriormente se localizaron detalladas cartas geográficas que no hubieran sido necesarias para propósitos soviéticos puramente defensivos. Del lado alemán, se creía que el esperar un ataque contra los campos de petróleo de Rumania o los campos de carbón de Silesia hubiera sido suicida (XIX 13-16 <<20-23>>, XX 578 <<630-631>>; XXII 71 <<85>>). Parece muy improbable que las naciones con gigantescas imperios coloniales (Gran Bretaña, Francia), opretensiones sobre hemisferios enteros (Estados Unidos) se pudieran haber puesto de acuerdo sobre una definición de «guerra agresiva« que fuera realizable en la práctica. Hasta se admitió en la sentencia del proceso de Nuremberg que los términos «defensa«, «agresión«, y «conspiración« no habían sido definidos (XXII 464, 467 <<527, 531>>). Parece que la «guerra defensiva« no era más que el «bellum justum« medieval acicalado en una jerga liberaloïde (IX 236-691 <<268-782>>; XVII 516-550 <<560-597>>; XXI 302-317 <<335-351>>). |
Hess,
Rudolf; nacido en 1894. Fue Lugarteniente de Hitler
en el Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores a partir
de 1933. En 1941 voló a Escocia en una misión que nunca pudo
aclararse y fue internado en ese país. Se le acusó por 1,2,3
y 4; fue condenado a cadena perpetua por 1 y 2. Fue asesinado por el servicio
de inteligencia ingles en 1987 en la Prisión de Presos de Guerra
de las Fuerzas Aliadas en Berlin-Spandau.
Según el informe de
Robert H. Jackson (citado por el juez Bert. A. Röling del Tribunal
de Tokio, cfr. «A Treatise on International Criminal Law«,
vol. 1, pp. 590-608, edited by M. Cherif Bassiouni and Ved F.Nanda, Chas
Thomas Publisher), los británicos, franceses, y soviéticos
en Nuremberg no querían acusar a los alemanes de «guerra agresiva«,
por razones bien evidentes. Esta acusación fue inventada por los
norteamericanos con un objectivo único, expreso y admitido: justificar
las numerosas violaciones al derecho internacional por parte de los norteamericanos.
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Jodl,
Alfred; nacido en 1890. Coronel . Jefe de la Administración
y Dirección Militar y consejero de Hitler en asuntos estratégicos
y cuestiones operacionales. Fue acusado por los cargos 1,2 3 y 4. Se le
condenó a muerte por 1,2,3 y 4.
JODL fue ahorcado por su complicidad en el «Kommandobefehl«, una orden de fusilar a aquellos soldados británicos que combatían vestidos con ropas civiles y que estrangulaban a sus propios prisioneros de guerra (XV 316-329 <<347-362>>). La defensa de Jodl era que el derecho internacional está provisto para protejer a los hombres que combaten como soldados. Los soldados deben portar sus armas abiertamente, llevar insignias o uniformes claramente reconocibles, y tratar a sus prisioneros con humanidad. La guerra de los partisanos y las actividades de los comandos británicos se prohibían expresamente bajo el derecho internacional. El enjuiciar y ejecutar a tales comandos sería legal si fuera hecho de conformidad con el artículo 63 de la convención de Ginebra de 1929 sobre prisioneros de guerra (N.B. véase también el Dissentient Judgement of Judge Rutledge, U.S. vs.Yamashita, y el Habeas corpus action of Field Marshall Milch.). En verdad, muy pocos hombres fueron ejecutados como resultado del Kommandobefehl (55 en Europe del Oeste, según Sir David Maxwell-Fyfe, XXII 284 <<325>>. La intención del mismo era de disuadir a los hombres de combatir de esta manera, creyendo que sencillamente podrían rendirse después. Otro «crimen« fue el haber notificado al Jefe del Ejército que Hitler había repetido una orden ya emitida de que no se debía aceptar ninguna oferta de rendición de Leningrado. Como tantos otros crímenes alemanes, quedó este sin efecto, puesto que no se recibió ninguna oferta de rendición. La intención era la de forzar a la población a retirarse, dado que sería imposibile alimentar a millones de civiles y de prisioneros, y evitar epidemias. Se dejaron espacios vacíos hacia el Este en las lineas alemanas para permitir el retiro de la población. Kiev, Odessa, y Kharkov habrían capitulado pero fueron minadas, matando a miles de soldados alemanes con bombas de efecto retardado. Se necesitaban los muelles para propósitos militares; los ferrocarriles rusos fueron construidos sobre un ancho de vía distinto del alemán; no hubiera sido posible avanzar suficientes suministros para alimentar millones de prisioneros o judíos medio-famélicos. La mentira soviética de que los alemanes habrían masacrado a millones de presos rusos fue tomada en serio por muchas personas sin conocimiento de la causa de la mortalidad. La copia del documento acerca de Leningrado, Document C-123, no lleva firma. El caso de Jodl representa lo absurdo de todo el proceso. En palabras de su defensor, el Dr. Exner: «Asesinato y revolución. En tiempo de paz, esto hubiera significado guerra civil; en tiempos de guerra, el derrumbamiento inmediato del frente y el fin del Reich. Debería entonces haber gritado: Fiat justitia, pereat patria? La fiscalía parece verdaderamente ser de la opinión de que tal comportamiento pudiera exigirse de los acusados. !Qué asombroso concepto! Si asesinato y revolución se pudieran justificar moralmente se tendría que dejar en manos de filósofos y teólogos. De cualquier manera, nosotros juristas ni siquiera podemos discutirlo. ¿Ser obligado bajo pena de castigo a matar al Jefe de Estado? ¿Un soldado debe actuar asi? Y además, ¿durante la guerra? Los que han cometido tales crímenes fueron siempre castigados, pero castigarlos por no haberlos cometido, seria verdaderamente algo nuevo« (XIX 45 <<54>>; XXII 86-90 <<100-105>>). (En los procesos por crímenes de guerra japoneses, se ahorcaron a los generales por haberse mezclado en política.) A este respecto, el Dr. Exner dijo: «En una sola página del trial-brief inglés-norteamericano, se lee seis veces: 'Jodl was present at' (Jodl estaba presente). ¿Qué quiere decir eso legalmente?« (XIX 37 <<44>>). Jodl fue interrogado por uno de los procuradores soviéticos, Col. Pokrovsky, «¿Sabía usted, que los ejércitos alemanes... ahorcaban a la gente con la cabeza abajo, y asaban a sus prisioneros de guerra a la parrilla? ¿Lo sabía usted? «A lo cual Jodl respondió, «No sólo no lo sabía, no me lo creo.« (XV 545 <<595>>). El vasto campo de los procesos por crímenes de guerra, resumido en 3 frases cortas. (XV 284-561 <<313-612>>; XVIII 506-510 <<554-558>>; XIX 1-46 <<7-55>>). |
Kaltenbrunner,
Ernst; nacido en 1903; Abogado. Jefe de la Policía
Secreta y de la Oficina Central Imperial de Seguridad. Acusado por 1,3
y 4, condenado a muerte por 3 y 4.
Con ocasión del contra-interrogatorio de Ernst Kaltenbrunner, se le preguntó con indignación cómo podía tener el descaro de pretender que él había dicho la verdad y que 20 ó 30 testigos, habían mentido (XI 349 <<385>>). Los «testigos«, naturalmente, no comparecieron delante del Tribunal; se trataba de nombres escritos en pedazos de papel. Uno de estos nombres es el de Franz Ziereis, el comandante del campo de concentración de Mauthausen. En su pedazo de papel, Ziereis «confesó« haber gaseado a 65.000 personas, fabricado pantallas de lampara en piel humana, y falsificado dinero. También proveyó una tabla complicada de informaciones estadísticas, incluso una lista de los números exactos de prisioneros en 31 campos de trabajos distintos. Luego acusó a Kaltenbrunner de haber dado la orden de matar a todos los presos del campo (Mauthausen) al avecinarse los norteamericanos. Ziereis estaba muerto desde hacía ya 10 meses cuando hizo su «confesión«; afortunadamente, la «confesión« habría sido «documentada« por otra persona que tampoco compareció delante del Tribunal -- un prisionero llamado Hans Marsalek -- pero cuya firma aparece en el documento (Documento 3870-PS, XXXIII 279-286). Las páginas 1 a 6 de este documento estan escritas entre comillas (!), incluso la tabla estadística, que afirma, por ejemplo, que habían 12.000 presos en Ebensee; 12.000 en Mauthausen; 24.000 en Gusen I y II; 20 presos en Schloss-Lindt, 70 presos en Klagenfurt-Junkerschule, etc. en los 31 campos de la tabla. El documento no está firmado por nadie más que pudiera haber alegado estar presente durante la «confesión«; eventuales apuntes que pudieran haber sido tomados contemporaneamente y anexados al documento parecen no existir. El documento lleva sólo 2 firmas: la de Hans Marsalek, el preso, y la de Smith W. Brookhart Jr., U.S. Army. El documento lleva la fecha de 8 abril 1946. Ziereis murió el 23 mayo de 1945. Se pretende que Ziereis estaba demasiado enfermo (murió de heridas de bala en el estomago) para firmar nada establecido contemporaneamente, pero habría estado en bastante buena salud para «dictar« este largo y complejo documento, el cual habría sido «documentado« al pie de la letra por Marsalek durante 10 meses y medio. Naturalmente, Marselek no había tenido ningún motivo para mentir! El documento está escrito en alemán. Brookhart fue un escritor fantasma de confesiones, que también escribió las confesiones de Rudolf Höss (en inglés, Documento 3868-PS) y las de Otto Ohlendorf (en alemán, Documento 2620-PS). (Dirección de Brookhart en 1992: 18 Hillside Drive, Denver, Colorado USA; era hijo del Senador de Washington Iowa.) La «confesión« de Ziereis continua siendo tomada en serio (mas o menos) por Reitlinger, Shirer, Hilberg, y otros buhoneros ambulantes de pararruchas estilo «Holocaust«. Kaltenbrunner afirmó que habían 13 campos de concentracion centrales, o «Stammlager«, durante la guerra (XI 268-269 <<298-299>>). El gran total de 300 campos de concentracion afirmado por la fiscalía habría sido obtenido incluyendo campos de trabajo normales. El trigésimo campo, Matzgau, en las cercanias de Danzig, habría sido un campo especial, cuyos presos eran los guardias de las SS y los miembros de la policia que habrían sido condenados por ofensas contra presos a su cargo, tales como maltratos fisicos, malversaciones de fondos, hurtos de efectos personales, etc. Este campo, con su población de presos SS, había caido en manos de los rusos al fin de la guerra (XI 312, 316 <<345, 350>>). Kaltenbrunner alegó que las sentencias de los tribunales SS y de la policía eran mucho más severas que las de los tribunales ordinarios, por las mismas infracciones. Las SS frecuentemente procesaban sus propios miembros acusados de delitos contra los presos, o por violaciones de disciplina (XXI 264-291, 369-370 <<294-323, 408-409>>). Metodos de «tercer grado« habían sido permitidos por la ley con el único proposito de obtener informaciones sobre las actividades futuras de resistencia; tales metodos se prohibieron con el propósito de obtener confesiones. Estas interrogaciones requerían la presencia de un médico, y permitían un total de 20 golpes de palo sobre las nalgas desnudas, sólo una vez, un procedimiento que no se podía repetir más tarde. Otras formas de «tortura nazi« eran, entre otras, la detención en una celda oscura, o el estar de pie durante largos interrogatorios (XX 164, 180-181 <<184, 202-203>>; XXI 502-510; 528-530 <<556-565, 583-584>>). Kaltenbrunner y muchos otros testigos por la defensa alegaron que tales metodos habían sido practicados por oficiales de la policia en todas partes del mundo (XI 312 <<346>>), y que respetables oficiales de policia habían visitado Alemania para estudiar los metodos alemanes (XXI 373 <<412>>). Las pruebas de la defensa en este y otros asuntos relacionados constan de miles de páginas, divididas entre las audiencias delante del Tribunal y delante de la Comisión, así como de 136.000 declaraciones escritas (XXI 346-373 <<382-412>>; 415 <<458>>, 444 <<492>>). Kaltenbrunner fue condenado por conspiración en el linchamiento a aviadores aliados que habían cometido bombardeos en masa sobre las poblaciones civiles. Los linchamientos habrían estado justificados, pero nunca tuvieron lugar. Muchos aviadores aliados habrían sido salvados de las muchedumbres civiles por oficiales alemanes. Los alemanes se negaron a contemplar tales metodos, temiendo que terminasen en una matanza general de aviadores después de lanzarse en paracaidas. Como tantos otros crímenes alemanes, esta también quedó siendo una idea sin efecto (XXI 406-407 <<449-450>>, 472-476 <<522-527>>). Otro crimen supuestamente cometido por Kaltenbrunner fue su responsabilidad por el así llamado «Kugelerlass« (Decreto de Bala). Esta habría sido una orden de ejecutar a prisioneros de guerra por medio de una máquina de medir el cuerpo (un aparato insensato probablemente inspirado por la absurda «máquina de Paul Waldmann«para romper cabezas por medio de un martillo accionado por un sólo pedal) (URSS-52, VII 377 <<416-417>>). El «Kugelerlass«, Documento 1650-PS, de ser un documento auténtico -- lo que probablemente no es (XVIII 35-36 <<43-44>>) -- es una traducción incorrecta: el sentido de la orden es que los prisioneros que intentasen escapar habrían de ser encadenados a una «bola« de hierro («Kugel«), y no que hayan de ser matados con un tiro, o «bala« (también «Kugel«). La palabra «encadenados« aparece en el documento, pero no las palabras «disparar«, «tirar«, o «matar« (III 506 <<565>>; XXI 514 <<568>>); Gestapo Affidavit 75; XXI 299 <<332>>). El documento es un «telescrito«, eso es, que no hay firma (XXVII 424-428). El término «Sonderbehandlung« (siempre traducido por «asesinato«) es un ejemplo de la fea jerga utilizada en cualquier burocracia; sería mejor traducido por «tratamiento individual especial« (en verdad, se trata de una palabra normal, encontrada muy a menudo en contratos de representación comercial). Kaltenbrunner logró probar que, en el contexto de un documento, la palabra significaba el derecho de beber champaña y de tomar lecciones de francés. La fiscalía había confundido un lugar de deportes invernales con un campo de concentración (XI 338-339 <<374-375>>); (XI 232-386 <<259-427>>; XVIII 40-68 <<49-80>>). El documento de deportes invernales es Documento 3839-PS, XXXIII 197-199, una «declaración«). |
Keitel,
Wilhelm, nacido en 1882. Jefe del Alto Mando del
Ejército Alemán. Se le acusó por 1,2,3 y 4. Fue condenado
a muerte por 1,2,3 y 4.
Keitel fue ahorcado por su responsabilidad en atrocidades supuestamente cometidas en Rusia; por el «Decreto de los Comisarios«; y por el «Decreto Noche y Niebla«. Las pruebas contra Keitel consistían, en su mayor parte, en «informes« de «comisiones soviéticas de crímenes de guerra« (XVII 611-612 <<663-664>>, XXII 76-83 <<90-98>>). Estos documentos son sumarios con juicios, conclusiones, y generalizaciones, sin ninguna prueba anexada o documentos de base. En estos informes, se refieren a las agencias militares alemanas bajo nombres falsos, y son también confundidas entre sí. Entre los documentos soviéticos utilizados en la condena a muerte de Keitel, se hallan los Documentos URSS-4; 9; 10; 35; 38; 40; 90; 364; 366; 407; und 470. El URSS-4 es un «informe« que acusa a los alemanes de haber propagado epidemias de tifus con el propósito de exterminar a las poblaciones rusas. La responsibilidad por este crimen se atribuye al «gobierno de Hitler«, y al «Oberstes Kommando der deutschen Wehrmacht« (Comando supremo de las fuerzas armadas alemanas) (Véase también «Report on U.S. Crimes in Korea«, Peking (1952) (guerra bacteriológica norteamericana.) Los Documentos URSS-9, 35, y 38 son también informes de comisiones soviéticas de crímenes de guerra. El Documento URSS-90 es el juicio de un tribunal militar soviético, el cual alega que «los invasores fascistas alemanes cometieron crímenes bestiales«, atribuyendo estos crímenes a la «Deutsche Wehrmachtskommando«(Comando de las fuerzas armadas alemanas). Los Documentos originales no son anexados; órdenes específicas no se mencionan. No se menciona el nombrede Keitel. Los otros documentos son supuestas «copias conformes« (XVIII 9-12 <<16-19>>) de documentos poseídos por los rusos. El objetivo del Decreto «Noche y Niebla« (XVIII 19-22 <<27-30>>) era el de ofrecer una alternativa a lacondena a muerte de miembros de la Resistencia. Fue admitido por parte de la fiscalía que se podía fusilar a los resistentes en conformidad con todo derecho internacional (V 405 <<456>>); pero los alemanes no deseaban condenarlos a todos a muerte. Consideraban que las condenas de cárcel tendrían muy poco efecto disuasivo, dado que todo el mundo creía que la guerra terminaría en pocos años (XXI 524 <<578-579>>). El Decreto sobre los Comisarios había tenido muy poco resultado en la práctica, en parte debido a la dificultad de determinar cuáles prisioneros eran los Comisarios y cuáles no (XXI 404-405 <<446-447>>); XXII 77<<91>>). Hasta hoy se acusa a Keitel de haber bloqueado el acceso a Hitler, esto es, de haber aislado a Hitler contra ciertas informaciones. Esta acusación, absurda hasta el extremo, está refutada en las páginas 645-661<<710-717>> del tomo XVII. Otras «pruebas« contra Keitel fueron el Documento 81-PS (citado en el discurso inicial del Procurador Jackson), Documento 470, una «copia conformada« (eso es, el documento fue reescrito a máquina para hacer la copia) de un «documento original« escrito enteramente en serbo-croata (!) y que existía supuestamente en Yugoslavia, con una «firma« de Keitel escrita a máquina (!). No se supuso que Keitel hubiese entendido el serbo-croata; sino que el documento hubiese sido una «traducción« de un documento escrito en alemán que los yugoslavos no tuvieron la suerte de hallar (XV 530-536 <<578-585>>). El caso de Keitel se halla en X 468-658 <<527-724>>; XI 1-28 <<7-37>>; XVII 603-661 <<654-717>>;XVIII 1-40 <<7-48>>. |
Krupp
von Bohlen und Halbach, Gustav; nacido en 1870.
Acusado como representate de la industria bélica y pesada alemana
por 1,2,3 y 4. Debido a su incapacitación para tomar parte en las
sesiones causada por un accidente de tráfico en 1944, el proceso
en su contra fue suspendido en noviembre de 1945. Murió en 1950.
El así denominado ‘Proceso Krupp’ se llevó a cabo en 1948
ante un Tribunal Militär de los Estados Unidos Norteamericanos en
la ciudad de Nüremberg. El hijo de Krupp, Alfried Krupp, fue condenado
en este proceso a 12 años de prisión y se confizcó
la fortuna familiar íntegra. |
Ley,
Robert, nacido en 1890. Ing. Químico. Anuló
en 1933 los sindicatos libres y a partir de entonces dirigió -basándose
estrictamente en su ideología - el Frente de Trabajadores Alemanes
(Deutsche Arbeitsfront). Fue acusado por los cargos 1,2,3 y 4. Se suicidó
en la prisión de Nüremberg el día 26 de octubre de 1945. |
Neurath,
Konstantin; nacido en 1873. Miembro del Cuerpo
Diplomático a partir de 1908. Desde marzo de 1939 a 1943 (cesado
desde 1941). Fue Vicario Imperial de Bohemia y Moravia. Fue acusado por
1,2,3 y 4 ;condenado a 15 años de prision por 1,2,3 y 4 . Puesto
en libertad por enfermedad en 1954. Murió en 1956.
Von Neurath fue la víctima
de una burda falsificación, Documento 3859-PS. Los checos tomaron
un documento auténtico, lo reescribieron a máquina, con extensas
alteraciones e interpolaciones, y presentaron una «fotocopia«de
su «copia« (con firmas hechas a máquina) al Tribunal.
El documento original se encontraba en Checoslovaquia.
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Papen,
Franz von; nacido en 1879. Vicecanciller en el
primer consejo de ministros de Hitler en 1933. Más tarde fue embajador
en Vienna y Ankara. Fue acusado por 1 y 2. Se le declaró inocente.
A continuación fue
condenado como proceso de desnazificación a 8 años de campo de trabajo. Puesto en libertad en 1949. Murió en 1969. Von Papen fue acusado de
haber conspirado con Hitler para inducir a Hindenburg para que éste
tomase a Hitler en el gobierno como Reichskanzler. Según este punto
de vista, Hindenburg habría sido persuadido que una guerra civil
habría de ser inevitable, si no se procedía de esta manera.
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Raeder,
Erich; nacido en 1876. Fue Comandante en Jefe
de la Marina de Guerra desde 1943. Se le acusó por 1,2 y 3; condenado
a cadena perpetua por 1,2 y 3. Fue puesto en libertad en 1955 a causa de
estar enfermo. Murió en 1960.
Raeder fue acusado de haber
«conspirado« con los japoneses en atacar los Estados Unidos.
Entre los crímenes cometidos por Raeder estarían el haber
escuchado discursos, asistir a conferencias, haber tenido conocimiento
de planos contingentes, y haber aceptado regalos en el dia de cumpleaños
(«participación voluntaria en el Proyecto Común«).
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Ribbentrop,
Joachim von; nacido en 1893. Comerciante. Ministro
de Asuntos Exteriores del Imperio de 1938 a 1945. Acusado por 1,2,3 y 4
; condenado a muerte por 1,2,3 y 4.
Von Ribbentrop fue ahorcado
por haber firmado el Pacto Molotov-Ribbentrop, que precedió y permitió
el ataque contra Polonia. Ribbentrop justificó sus acciones por
la expulsión de un millón de alemanes de los territorios
polacos durante un periodo de veinte años; expulsiones que fueron
acompañadas por numerosas atrocidades. Quejas a la Corte Internacional
de Justicia en La Haya y a la Sociedad de las Naciones durante el mismo
periodo fueron desoídas. Las víctimas eran alemanes étnicos
de nacionalidad polaca, residentes en los territorios transferidos al nuevo
estado de Polonia en acuerdo con el Tratado de Versalles.
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Rosenberg,
Alfred; nacido en 1893. Ministro Imperial de los
Territorios Ocupados del Este a partir de 1941. Se le acusó por
1,2,3 y 4; fue condenado a muerte por 1,2,3 y 4 .
Al igual que Frank, Rosenberg
fue acusado de haber cometido «pillaje« y «robado«
obras de arte. Los dos acusados, Rosenberg y Frank, indicaron que Alemania
estaba obligada a proteger obras de arte según los términos
de la cuarta convención de la Haya sobre la guerra en tierra. Para
cumplir con ello, se debían transportar los objetos fuera de la
zona de combate. Las obras fueron cuidadosamente empacadas, cotizadas,
y reparadas. Si los alemanes hubieran tenido la intención de «expoliar«
o de «robar«, no hubieran catalogado las obras con apuntes
exactos del nombre, apellido, y dirección del propietario, cuando
estos eran conocidos.
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Sauckel,
Fritz, nacido en 1894. A partir de 1942 fue apoderado
general de Hitler para los Servicios de Trabajo, y como tal, responsable
de haber sometido a trabajos forzados en Alemania a más de 5 millones
de hombres y mujeres de los territorios ocupados. Acusado por 1,2,3 y 4;
condenado por 3 y 4 a muerte. |
Schacht,
Horace Greely Hjalmar. Nacido en 1877. Banquero.
Presidente del Banco Imperial Alemán y Ministro de Economía.
A partir de 1944 en el campo de concentración de Flossenbuerg. Acusado
por 1 y 2. Se le declaró inocente. Estuvo sometido a prisión
por parte de las autoridades alemanas hasta 1948. Murió en 1970.
Schacht supone una anomalia
como acusado, ya que las acusaciones hechas contra él contradicen
aquellas contra los otros acusados. Mientras que se acusó a los
otros de «actos de infamia moral« (prueba de su «participación
en el Proyecto Común«) tales como el aceptar regalos; hacer
discursos de cumpleaños; ser fotografiados y firmar leyes legalmente
promulgadas por el Jefe del Estado; el haber estado de acuerdo con el Jefe
del Estado; o, si no, el haber faltado en su deber de derrocar y matar
ese mismo Jefe del Estado (evidentemente no un deber que se pueda imponer
por ley), Schacht fue acusado de todas estas cosas y, para mayor abundancia,
de haber violado su juramento de fidelidad hacia Hitler, y de haber engañado
a Hitler! Esto último se consideró como prueba de una extraordinaria
perversidad (XII 597 <<652-653>>).
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Schirach,
Baldur von; nacido en 1907. Jefe de la Juventud
del Imperio y (a partir de 1940) jefe de distrito de Viena. Acusado por
1 y 4 ; condenado a 20 años de prisión por 4. Puesto en libertad
en 1966. Murió en 1974.
Von Schirach fue acusado
de haber conspirado con millones de niños para conquistar el mundo
en uniformes copiados de los «Boy Scouts« ingleses. Se señaló
en su defensa que el concepto de una conspiración que contase con
millones de miembros es un absurdo (XIV 360-537 <<399-592>>, XVIII
430-466 <<470-509>>.
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Seyß-Inquart,
Arthur; nacido en 1892. Abogado. De 1940 a 1945
fue Comisario Imperial para los Territorios Holandeses Ocupados. Acusado
por 1,2,3 y 4. Condenado a muerte por 2,3 y 4.
Seyss-Inquart es un ejemplo
de la manera en la cual las acciones perfectamente legales fueron transformadas
por los acusadores en «crímenes« cuando eran llevadas
a cabo por los alemanes, mientras que acciones idénticas, o acciones
criminales según los estatutos del Tribunal de Nuremberg (tales
como los bombardeos de Dresden, ilegal según artículo 6b
XXII 471, 475 <<535, 540>>) se consideraron como los inconvenientes
insignificantes de una gran cruzada para eradicar el Mal.
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Speer,
Albert; nacido en 1905. Arquitecto. Inspector
General de Construcciones de Berlin a partir de 1937. A partir de 1942
a 1945 Ministro Imperial de Armamento y Munición. Acusado por 1,2,3
y 4. Condenado a 20 años de prisión por 3 y 4. Puesto en
libertad en 1966. Murió en 1981.
Albert Speer fue hallado
culpable de haber «esclavizado« millones de personas para trabajar
en la industria alemana de armamentos, supuestamente forzados a dormir
en mingitorios (Documento D-288, deposición del Dr. Wilhelm Jäger,
véase «Rudolf Höss«), y torturados en «cámaras
de tortura« simuladas como guardarropas normales (los disfraces estrambóticos
sirven para permitir la presentación de objetos ordinarios como
«pruebas« de atrocidades) (Documentos USA-894, 897).
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Streicher,
Julius; nacido en 1885. Maestro de educación
escolar básica. Fue el fundador, en 1923, de la revista juvenil
"Der Stuermer" - traducción: ‘Al Asalto’- la cual tenía como
fin denunciar la infiltración judía en la sociedad alemana.
Propietario y editor de tal publicación hasta 1945 - aún
después de haber sido destituído como jefe de distrito de
Franconia en 1940. Fue acusado por 1 y 4; condenado a muerte por 4.
Streicher fue ahorcado por
«incitar al odio racial«, un crimen que parece volverse cada
día más popular. El caso de Streicher es extraordinario en
el sentido de que las naciones que predican la separación de la
iglesia y el estado, así como la libertad de opinión y de
prensa, conspiraron con los judíos y los comunistas para ahorcar
a un hombre por haber expresado opiniones cuya exactitud no fue discutida.
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"No Culpable" en el Proceso de Nüremberg Los argumentos de la defensa |
"La vida no es para nosotros un valle de lágrimas por encima del cual hay unos dioses desconocidos que gozan al vernos arrastrarnos de rodillas llenos de humildad. Para nosotros, la vida es un campo de batalla que la Providencia nos ha dado, que nosotros queremos conquistar luchando. Nuestra oración es la lucha, y nuestra lucha es la oración. La Providencia nos ha dado la vida en la lucha y nosotros queremos dominar la vida luchando."
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